Para emprender un negocio los innovadores necesitan echar a volar la imaginación, tener confianza en sí mismos, poner manos a la obra y ser perseverantes. 

Sin embargo, un factor que puede detener a cualquier emprendedor es la maña administración de los recursos. Por eso la educación financiera y emprendedora juega un papel tan importante en la creación de una empresa, así como a la hora de tomar decisiones en la vida cotidiana.